This story is also available in English.

Read in English

En Guayabo Animal Rescue, salvar animales es un trabajo de equipo. Todos los días.

Detrás de cada animal rescatado, atendido, alimentado, consolado y finalmente encaminado hacia un futuro mejor, hay un grupo increíble de personas trabajando juntas, y casi siempre haciendo mucho más de lo que nadie alcanza a ver.

Nuestro equipo rescata animales que lo necesitan, recibe a los que van llegando, limpia y mantiene la propiedad, y se asegura de que los animales bajo nuestro cuidado estén seguros, sanos y queridos. Pero el cuidado de los animales es apenas el comienzo.

Recibimos a los huéspedes que se quedan en nuestras villas y les presentamos a los animales y la misión que hay detrás de nuestro trabajo. Nos visitan grupos de escolares y ayudamos a enseñarle a la próxima generación sobre la compasión, la bondad, la tenencia responsable de mascotas y el trato digno hacia los animales. Esos momentos importan, porque cambiar el futuro de los animales empieza por cambiar corazones y mentes.

Y además está todo lo que pasa detrás de cámaras

Nuestro equipo recauda fondos. Creamos materiales de mercadeo. Manejamos las redes sociales y el sitio web. Contestamos mensajes, coordinamos con quienes nos apoyan, llevamos los registros financieros, trabajamos con los contadores, nos comunicamos con la junta directiva, planeamos proyectos, resolvemos problemas y de alguna manera logramos que todo siga avanzando.

Aquí no existe eso de “ese no es mi trabajo” cuando un animal necesita ayuda.

Ese espíritu es lo que hace especial a nuestro equipo. La gente entra, se mete de lleno y trabaja junta porque la misión va primero. Hay días en que eso significa rescatar un animal. Otros días significa limpiar, contestar correos, reunirse con un donante, publicar una historia de adopción, ayudarle a un huésped de las villas o resolver cómo vamos a pagar la próxima cuenta del veterinario. Pero ni el equipo más fuerte puede hacer esto solo.

Necesitamos un ejército de apoyo a nuestro alrededor

Necesitamos donantes, voluntarios, adoptantes, empresas, aliados de la comunidad, gente que nos apoye en redes sociales, visitantes y personas dispuestas simplemente a contarle a alguien más sobre nuestro trabajo.

No todo el mundo puede rescatar un animal de la calle, pero todo el mundo puede ser parte de salvar uno.

Done. Sea voluntario. Visítenos. Adopte. Comparta una publicación. Apadrine un animal. Preséntenos a una empresa o a alguien que pueda apoyarnos. Cuéntele a un amigo.

Cada acción fortalece a nuestro equipo. Y cuando hay suficiente gente respaldando a quienes hacen este trabajo todos los días, podemos llegar a más animales, educar a más niños, fortalecer nuestra comunidad y salvar más vidas.

Se necesita un equipo para sacar adelante un rescate. Se necesita un ejército para cambiar el futuro.